CLARA MARCONATO



















Las conseguidoras, 2025
Una juventud ya no tan joven es la de quienes intentan afirmarse como adultos en el marco de una inestabilidad total: inestabilidad económica, inestabilidad afectiva, inestabilidad existencial.
Desde una mirada que combina la ficción y el retrato, el presente proyecto explora cómo esa inestabilidad no sólo moldea las formas de habitar el presente, sino que modula las posibilidades mismas de resistencia. La obra propone un relato visual que pone en escena los esfuerzos para sostenerse en un mundo que promete una libertad total sólo si aceptamos la racionalidad de una flexibilidad total, infinita, sin pausa ni excusas: estar dispuestos a comenzar una y otra vez, a siempre readaptarnos. En este contexto aparecen Las Conseguidoras, un grupo de científicas que buscan soluciones a los dilemas vitales de esta generación. No ofrecen una terapia, una disciplina o una dietética. Su investigación no busca combatir el caos con el sentido, sino combatir a la razón y su lenguaje de productividad, eficiencia y resiliencia. Para ellas, todo puede recuperarse y el primer paso es dejar de hablar esa lengua que nos domina.
A través de la ficción, las imágenes no ofrecen respuestas, sino que permiten la aparición visual de dialectos, afasias, momentos donde lo absurdo se mezcla con el ritual dando origen al gesto y, así, a una lengua personal. En este diálogo, la ficción científica funciona como un dispositivo para pensar la vulnerabilidad, la esperanza y las estrategias con las que intentamos construir un futuro propio, entre fantasías de demoliciones de hoteles y la anhedonia de quince días de vacaciones.











me llamo clara y me hago fotos con extraños

Sola, 2022.  “Todo lo que se me dio fue una mesa. u na mesa en lugar de una casa. una mesa en lugar de una historia”. Estoy leyend
o esta novela y el personaje principal, que también es el escritor, se pregunta esto, y yo me pregunto ¿qué se me dio a mí?
¿Se nos puede dar algo distinto a una historia?
¿Debemos ser algo en particular para que se nos dé algo en particular?
¿Debemos llegar a ser alguien?
¿Una historia es un premio?
En tal caso, si no gano nada, ¿puedo construir
mi propia historia?

El recordatorio del padre. Sus huesos no están bien. Entonces debes verte las vértebras, y todo eso – que es la historia – es hereditario, y no ha hecho más que existir para repetirse.
PERO TAMBIÉN
La historia
es una sombra
es aullido
es música
es en las grietas está dios que acecha
es supervivencia
es una cama vacía
son mis manos
es un museo abierto sin horarios
es un hotel con luces naranjas
es bajar las escaleras a oscuras para buscar el cigarro que se me acaba de caer por la ventana
es una palabra complicada
es un acto de fe
es una maldición
es hablar de nuestros corazones
es una despedida
es la rebeldía
es descubrir que estoy mintiendo y tengo miedo.
Los historiadores dicen que la historia es buscar el origen, por eso Foucault se enoja con ellos. Foucault dice que no hay que buscar el origen, hay que buscar la procedencia. No se trata de hechos con fecha y lugar determinados. Tal vez la historia sea el resultado de un conjunto de circunstancias y personas que, revelándolas, alcanzándolas, permitan entender las complejidades del presente. Son el producto de un montón de cosas que se mueven, se articulan y cambian.
Se trata de recrear los procesos, buscar el caldo de cultivo de algo.
Es lo opuesto a esencia.
Es lo opuesto a tener un signo zodiacal.

No hay soledad que no se padezca como tal.
Si una no se siente sola, no percibe la idea de soledad como estado.
Al sentirnos solos nos damos cuenta del afuera, de lo exterior, de lo que pasa más allá de la puerta. Al separarnos nos damos cuenta de la unión.
Esta fragmentación interna que es la soledad anula la idea de soledad. Derrida dice algo así como que si tenemos el atrevimiento de decir estoy sola es porque existe un testigo que lo ha escuchado. Sentirse solos es darnos cuenta de que no estamos solos.
La soledad funciona por contraste.
Darse cuenta de la soledad es volver la atención hacia los ruidos del mundo y al mismo tiempo, como afirma Anne Dufourmantelle, nada puede suturar la soledad más que el encuentro con el mundo.

Tal vez sentirse sola y encontrar lugar en entornos ajenos y desconocidos, fantasea formar parte de algo con los demás, sea indagar en un proceso, buscar el caldo de cultivo.
Tal vez acercarse a lo real sin que nunca lo sea, desarmar las formas, sea encontrar otra dimensión de lo vital.

Esta acción performática de pedirle a desconocidos que sean mi amigo, mi hermana, mi padre, mi novio, mis hijas por unos minutos puede que desvele cosas. Al final, pedirle a Monti que no me haga caso cuando le digo que no quiero, que no me animo, que no puedo acercarme a las personas y sea ella quien me obligue, puede que revele cosas, secretos para que pueda entender.
Es que siempre quise ser arqueóloga:
Descubrir cosas
cosas importantes
investigar
que me ayuden otras personas
que nos ayudemos a encontrar
eso que estamos buscando
pero que aún no sabemos que es.

Al final todo lo quiero que se me dé no es más que la soledad como refugio y la cooperación como resistencia.




zenit, puntum, espada, cien

las palabras se mezclan
estoy buscando un pueblo
que me enseñe a estar sola





                                                                                                                                

Asteroide 2009 fj1, 2021. Las personas estamos acostumbradas a aceptar la existencia inexplicable de eventos que no podemos comprender. El espacio es hoy, para la sociedad en general y para aquellos estudiosos de la ciencia un lugar imposible de explorar completamente. El conocimiento aún no ha desarrollado una base que comprende el espacio exterior en su total magnitud y sus límites indefinidos. ¿Cómo nos relacionamos con la grieta entre el conocimiento y la suposición? ¿Cómo hacer de la causalidad y el progreso científico parte del cotidiano?La iniciativa surge a partir de la lectura del último comunicado de la NASA expuesto en un texto informativo local encontrado en internet: “El asteroide 2009 FJ1 impactará en la Tierra el 6 de mayo de 2022”.
Interesante manera de exponer, para muchos, el peor pronóstico jamás esperado por la humanidad. Titular que hemos visto repetirse a lo largo de los años y del que no todos nos detenemos a ver el grado de profundidad o relevancia del acontecimiento. ¿Por qué? Tal vez porque no entendemos la naturaleza de esa disciplina científica, y por lo tanto no analizamos la información expuesta; porque obviamos la incertidumbre del futuro; porque ya no confiamos en lo que dicen los diarios; porque simplemente ya nada nos sorprende; porque hay problemas humanitarios mucho más importantes, o porque dudamos de la posibilidad de que el hecho realmente ocurra. No sabemos si existe una garantía de veracidad.









Bosque2020.
La expresión “tené mucho cuidado”
ha resonado en todas partes hasta el hartazgo
no hay selfies ni imágenes irreales de felicidad
ya nadie mira la televisión
ni confía en lo que dicen los diarios
carteles que dicen:
“he sido lo bastante cobarde en su momento
pero ya no les tengo miedo”.
no hay mirones detrás de las ventanas
ahora están afuera haciendo presencia
coronas enterradas
apenas asoman sus puntas
no tienen filo
no cortan
ya no lastiman
sopla el viento llevándose los libros
la cama
las repisas que nunca pusimos
la ropa que compramos y nunca usamos
las plantas que no cuidamos
los pesos devaluados
los limones que guardamos en nuestras mochilas
para chupar
por si alguna bomba nos alcanza
y aunque no haya canción nueva que me pertenezca,
aunque los fantasmas se rían de mis piernas,
y la puerta del patio dé a una pared,
estoy en la esquina sentada en el presente
sabiendo:
hay algo que el viento nunca podrá llevarse
aquello, latente, resistiendo en la penumbra.


Como dos fantasmas en la ciudad nos vamos una noche
sin dejar rastro
hablamos de la carencia de la época
de las infusiones que existen para cerrar las heridas
el descenso a nuestros propios infiernos
qué nos falta para completar el botiquín,
a quienes extrañaríamos



Bosque fue estrenada el 7 de marzo del 2024 en 990 Espacio Cultural, en la ciudad de Tandil.

Dramaturgia y dirección: Clara Marconato
Performers: Lucía Perez Conni y Clara Marconato, con la participación de Juan M. Torrens
Producción: Marisol Martínez
Fotografías: Cata Bass








Rojo, Azul y Amarilla
Tres pibes en el infierno sartreano
Teatro La Fábrica, 2016
Premio Teatro del Mundo a la dirección






Tres ángulos interiores, juntos, delimitan un espacio. Un lugar con limitaciones, pero que, a su vez, cumple la función de contención.
Cada una de las partes comparte con las demás, un punto en común. Reacción química de oxidación violenta. Moléculas incandescentes de materia combustible capaces de emitir extrema cortesía, extrema debilidad y extrema euforia, ausencias que permanecen como heridas abiertas, babas perfectas, canciones rotas, el azar como la sombra, ojos de insecto.

Estrenada en el Teatro La Fábrica, Tandil, Argentina, 2016.
Premio Teatro del Mundo a la dirección, Especial Teatro en Tandil, otorgado por el Centro Cultural Rector Ricardo Rojas.






en la clase de zoología aprendí
que
las aves son dinosaurios
vivos
la muerte no existe
me dice alguien a lo lejos
parece un sueño
pero mirar hacia el cielo
ya no será lo mismo
estar rodeada de dinosaurios
chiquitos
e inofensivos
es como sobrevivir
sin hacer ningún
esfuerzo



Clara Marconato (1991, Buenos Aires) es artista visual, fotógrafa y creadora escénica. Es Profesora de Teatro por la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires y ha realizado el Máster Internacional de Fotografía Contemporánea en EFTI tras recibir la beca Roberto Villagraz.
Su trabajo ha sido expuesto en Argentina, España e Italia. Parte de sus investigaciones, publicaciones y artículos han sido presentados en congresos y jornadas nacionales e internacionales. Ha participado en diferentes producciones como directora, actriz y asistente de dirección.
Su práctica artística se construye desde la experimentación fotográfica en diálogo con las artes performáticas y la escritura. Desarrolla imágenes e intervenciones donde la ficción, lo absurdo y lo real se entrelazan como herramientas para poder reflexionar sobre la realidad contemporánea y las transformaciones sociales.
Actualmente reside en Madrid.